Miércoles 8 de
febrero, son las nueve de la mañana, hace bastante frío y un hombre entra a
desayunar a una cafetería, se acerca a la barra y empieza a conversar con el
camarero.
- ¿Qué tenemos para desayunar?, pregunta
el hombre.
- Hoy… “deportividad a la francesa”,
responde el camarero. Es un poco
indigesto, pero se come.
- Bueno, pues póngame un café y una “deportividad”
de esas.
El hombre se
atragantó, escupió el café y a punto estuvo de no pagar el desayuno.
Al llegar al
trabajo le contó lo ocurrido a sus compañeros y estos, sorprendentemente, le
respondieron con la misma música. Definitivamente, el desayuno del miércoles estaba
intoxicado, pero ¿por qué?.
Resulta que el pasado
lunes, Alberto Contador recibió un duro palo en su carrera. Definitivamente, el
TAS le acusa formalmente de doparse con Clenbuterol, que a pesar de tratarse de
una mínima dosis, para el tribunal Alberto iba dopado. En consecuencia, es
sancionado a dos años sin poder competir, pero que por acumulación de tiempo
preventivo sin poder hacerlo, la prohibición durará hasta el próximo mes de
agosto.
Esto genera
revuelo en España, la mayoría confía en Contador y hablan de injurias. Yo no entro
en eso, aunque tengo mi opinión.
Es entonces,
cuando el martes Canal Plus Francia, saca a sus guiñoles y empieza a
despotricar, a modo de sketch, contra deportistas de referencia españoles. La
noticia llega a España el miércoles por la mañana.
En estos cortos se
insinúa, más bien se acusa, a deportistas españoles de doparse, lo que
justifica sus muchos y continuados triunfos. En la primera entrega se ve como Rafa Nadal en
vez de echar gasolina al coche, mea en el depósito y como va tan dopado (lo que
dan a entender), al arrancar de nuevo, el coche sale a toda velocidad. También
hay otras entregas teniendo a Contador,
Casillas, Gasol y de nuevo a Nadal como protagonistas. En estas aparecen no
solo firmando con jeringuillas, sino que cantando viva el EPO, viva la sangre
de los toros y el típico viva España.
Si lo de contador
alteró a la gente, esto les llevó a sacar uñas y dientes contra el país galo.
En mi opinión,
estos cortos son más que desafortunados. Si querían publicidad y notoriedad ya
lo han conseguido, pero el fin no justifica los medios. Acusar a grandes
deportistas españoles de doparse, sin motivo aparente de ello, es una injusticia
enorme tanto para ellos como para nuestro país, ya que al fin y al cabo ellos
representan la marca España en el extranjero.
Puedo entender,
dentro de una lógica, que se le parodie a Contador (el único hasta ahora
implicado, por así decirlo), pero no el hecho de generalizar gratuitamente.
Está claro que
esto no nos va a quitar el sueño y que nuestro país tiene preocupaciones mayores
en las que pensar, pero eso no significa que, no ya nosotros, sino que los protagonistas,
se sientan ofendidos con las acusaciones.
La embajada
española en Francia ha presentado una queja formal ante la sede de Canal +, y
estos, sorprendidos por el revuelo, se defienden hablando de ironías y humor. A
mí me parece excesivo convertir esto en un “conflicto diplomático”, la embajada
está para otras cosas, pero así lo han creído conveniente.
Definitivamente,
sin darle más vueltas al asunto, cuando nos ofrezcan una de esas “deportividades”,
lo mejor será decir: No, gracias…
Diego Pardo
Fernández.








